Posteado por: escaparata en: abril 11, 2009
A veces uno siente que le faltan unas pocas hojas antes de terminar de decidir que hacer. Otras veces uno se siente completamente seguro. Ella, por el contrario, nunca supo bien como estaba. Sólo estaba. Diambulaba de un ado para el otro de la escena. Cantaba la cantidad de aves que le rozaban la cabeza. Abria los brazos esperando un cuerpo extraño. Dormitaba despierta. Cantaba entre las sábanas de sus amantes. Y ella sólo veia que seguía siendo pequeña. Que seguía sin saber bien para que dormía.
Todos los domingos e despertaba sin creer que otra semana comenzaba y queseguía igual Sin saber muy bien para que lado mirar. Sin saber muy bien de qué color eran sus ojos. Una fina capa de luz y sombra hacia sus pensamientos tan polvorientos. Añejos.
mayo 1, 2009 a 12:36 am
Y leo, con faltas de ortografía, pero entiendo. Y leo que observas, que te gusta viajar. Que te gustar perderte y romanticiar.
Veo que tenes costumbres en los domingos, que seguis con lo mismo.
Se te extraña NatT.